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Preguntas Frecuentes De Los Pacientes Sobre La Vacuna Contra El COVID-19

Preguntas Frecuentes De Los Pacientes Sobre La Vacuna Contra El COVID-19

Los alergistas de la ACAAI responden preguntas sobre las reacciones alérgicas y más

Estas preguntas frecuentes del Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología (ACAAI, por sus siglas en inglés), se proporcionan para ayudar a responder las dudas de los pacientes sobre las vacunas contra la COVID-19. Estas recomendaciones se basan en el mejor conocimiento que se tiene hasta ahora, pero podrían cambiar en cualquier momento, a la espera de nueva información y de las nuevas orientaciones de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) o de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Actualizado el 10 de septiembre de 2021

Información básica sobre la vacuna y ser vacunado

A: Prevenir la infección es indispensable para combatir la pandemia actual. La vacuna contra la COVID-19 ayuda a generar inmunidad contra el virus SARS-CoV-2 (el virus que causa la COVID-19), disminuyendo el riesgo de infección con la exposición.

Actualmente hay tres vacunas disponibles contra la COVID-19 en los Estados Unidos.

Dos de las vacunas, la Pfizer/BioNTech y Moderna, contienen ARN mensajero que codifica la proteína S (“spike” en inglés) que el virus SARS-CoV-2 utiliza para adherirse a las células del cuerpo humano durante una infección. Ambas vacunas requieren dos dosis separadas por tres o cuatro semanas para lograr una respuesta inmune adecuada. Cuando las células musculares llevan el ARNm, y producen la proteína spike, se estimula el sistema inmunológico para crear anticuerpos contra este, haciendo que los receptores sean menos susceptibles a contraer el virus SARS-CoV-2.

La tercera vacuna contra la COVID-19 es fabricada por Johnson & Johnson (J&J) y utiliza un vector adenoviral que no puede replicarse y que contiene ADN para la proteína spike. De este modo, como con las vacunas ARNm, las células musculares producen la proteína spike que estimula el sistema inmunológico para producir anticuerpos de protección. Esta vacuna solo requiere una única dosis.

A: No es posible contraer la COVID-19 de ninguna de las vacunas disponibles. Las vacunas de ARNm codifican únicamente la información de la proteína spike del virus. Del mismo modo la vacuna de Johnson & Johnson utiliza un vector de adenovirus que codifica la misma proteína spike que las vacunas de ARNm. Las vacunas son sometidas a pruebas rigurosas mediante ensayos clínicos para garantizar la seguridad y la efectividad de quienes la reciben. Las vacunas contra la COVID-19 mantienen los mismos estándares rigurosos de seguridad y efectividad que todos los demás tipos de vacunas en los Estados Unidos. 

La mayoría de los efectos secundarios, si los hubiera, son similares a los de otras vacunas, incluido malestar en el área de la inyección, dolores musculares, fatiga o fiebre moderada.

A: Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), reportan que más de 357 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19 han sido administradas en los Estados Unidos desde el 14 de diciembre de 2020 hasta el 16 de agosto de 2021. Las vacunas han sido y continuarán siendo sometidas al control de seguridad más exhaustivo en la historia de los Estados Unidos.  La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) ha otorgado su aprobación total para la vacuna Pfizer/BioNTech contra la COVID-19 en personas de 16 años en adelante. Para recibir dicha aprobación, la vacuna tuvo que cumplir con los estándares de seguridad, efectividad y calidad de producción de la FDA. Moderna completó su entrega para la aprobación total de la FDA en agosto de 2021 y se encuentra en espera de esta por parte de la FDA.

El control de seguridad ha identificado varios, aunque aún muy raros, tipos de problemas de salud posteriores a la vacunación, los cuales incluyen: 

  1. Anafilaxia (después de las vacunas ARNm)

La anafilaxia con la vacuna ARNm contra la COVID-19 se estima actualmente que ocurra entre 2.5 a 5.0 de casos en 1 millón de dosis administradas comparado con 1 en 1 millón de dosis, el cual es el número de casos de anafilaxis asociado a otras vacunas.

No se ha informado de un índice de anafilaxia para la vacuna contra la COVID-19 de Johnson & Johnson.

Los CDC han proporcionado recomendaciones a los proveedores de vacunas contra la COVID-19 acerca de cómo estar preparados ante la posibilidad de una reacción alérgica severa. Todas las personas a las que se les administre una vacuna contra la COVID-19 necesitan ser supervisadas en el mismo sitio.  Las personas que cuenten con antecedentes de reacciones alérgicas graves o que reciban algún otro tipo de terapia inyectada, son observados por lo menos durante 30 minutos después de haberse administrado la vacuna.  Todas las personas son vigiladas por lo menos durante 15 minutos posteriores a la administración de la vacuna. 

  1. La trombosis con síndrome de trombocitopenia (TTS, por sus siglas en inglés) es un trastorno de formación de coágulos sanguíneos con un nivel bajo de plaquetas (después de la vacuna Jhonson & Jhonson)

La TTS ha ocurrido después de recibir la vacuna contra la COVID-19 de Jhonson & Jhonson/Jansen y no posteriormente a la aplicación de vacunas ARNm en un índice de aproximadamente de 7 por cada millón de mujeres vacunadas entre los 18 y 49 años de edad.  Para las mujeres de 50 años o más y los hombres de todas las edades, este efecto adverso cuenta con un índice aún más inusual.  

  1. Miocarditis y pericarditis (después de las vacunas de ARNm)

La FDA emitió una alerta sobre la inflamación del corazón en junio. Desde abril de 2021, se han generado más de mil reportes al Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés) sobre miocarditis y pericarditis presentes en adolescentes y adultos jóvenes más frecuentemente después de la administración de la segunda dosis que posterior a la primera dosis de una de las dos vacunas ARNm.  Lo síntomas ocurren normalmente después de siete días posteriores a la vacunación y los pacientes han podido regresar a sus actividades habituales después de que los síntomas mejoran. Debido a que los beneficios claros y potenciales de la vacunación contra la COVID-19 superan los posibles riesgos ya conocidos, incluida la amenaza de una posible miocarditis o pericarditis, los CDC continúan recomendando la vacunación contra la COVID-19 para todos los mayores de 12 años en adelante. 

  1. Síndrome de Guillain-Barré

Hay un posible riesgo, aunque bajo, de desarrollar el síndrome de Guillain-Barré posterior a la administración de la vacuna de Johnson & Johnson. A la fecha, no se han observado casos asociados al síndrome de Guillain-Barré en personas que recibieron vacunas ARNm contra la COVID-19.

A pesar de que estas son las primeras vacunas ARNm autorizadas para su uso, los investigadores han estudiado y trabajado con vacunas ARNm por décadas. Las vacunas han sido analizadas para la gripe, el virus del Zika, la rabia y el citomegalovirus y ningún problema de seguridad fue identificado.

El siguiente recuadro puede ser de utilidad:

 

DESARROLLADOR DE LA VACUNA: PFIZER MODERNA JOHNSON & JOHNSON/JANSEN
Mecanismo ARN Mensajero ARN Mensajero Adenovirus inactivo
Fecha de aprobación 11 de diciembre de 2020 18 de diciembre de 2020 27 de febrero de 2021
% de personas protegidas de una infección en estudios clínicos 95 % 94.1 % 66.1 % a nivel mundial; 72 % en los Estados Unidos; 86 % efectivo contra una enfermedad severa
¿Para quién está aprobado? Personas mayores de 12 años en adelante Personas mayores de 18 años en adelante Personas mayores de 18 años en adelante
¿Cuántas dosis se requieren? 2 dosis aplicadas, 3 semanas de diferencia 2 dosis aplicadas, 4 semanas de diferencia Una sola dosis
¿Cuándo se logra el estado de vacunación completa? 2 semanas después de la 2.da dosis 2 semanas después de la 2.da dosis 2 semanas después de la dosis
Pacientes inmunocomprometidos 3.ra dosis, por lo menos 28 días después de la segunda dosis 3.ra dosis, por lo menos 28 días después de la segunda dosis No aprobado
¿Hay algunas advertencias? La FDA emitió una alerta sobre inflamación del corazón en junio de 2021.  Desde abril de 2021, se han generado más de mil informes por miocarditis y pericarditis. La FDA emitió una alerta sobre inflamación del corazón en junio de 2021.  Desde abril de 2021 se han generado más de mil informes por miocarditis y pericarditis. En julio de 2021, la FDA emitió una alerta sobre el incremento en el riesgo de desarrollar el síndrome de Guillain-Barré.
Contraindicaciones para la administración de la vacuna contra la COVID-19 Las personas con antecedentes de reacciones alérgicas severas, cualquier persona con antecedentes de reacciones a los ingredientes de la vacuna, incluido el polietilenglicol, y cualquier persona con antecedentes de reacciones alérgicas al polisorbato. Las personas con antecedentes de reacciones alérgicas severas, cualquier persona con antecedentes de reacciones a los ingredientes de la vacuna, incluido el polietilenglicol, y cualquier persona con antecedentes de reacciones alérgicas al polisorbato. Cualquier persona que ha tenido una reacción alérgica a uno de los ingredientes de la vacuna, como el polisorbato.
Funcionamiento de la vacuna contra las nuevas variantes: alfa, beta, gamma y delta. Altamente efectiva contra la hospitalización y muerte por una variedad de cepas.  La información indica una menor efectividad contra una infección confirmada y una enfermedad sintomática causada por las cepas Beta, Gamma y Delta comparadas con la variante Alpha. Altamente efectiva contra la hospitalización y muerte por una variedad de cepas.  La información indica una menor efectividad contra una infección confirmada y una enfermedad sintomática causada por las cepas Beta, Gamma y Delta comparadas con la variante Alpha. Su efectividad contra las variantes se está analizando actualmente. Un estudio en agosto de 2021 entre los trabajadores de la salud en África mostraron el 71 % de eficacia contra la hospitalización y el 96 % de eficacia en la prevención de la muerte por COVID-19. 
Información sobre la adquisición y transmisión en las personas que cuentan con el esquema completo de vacunación. La evidencia actual muestra que las personas que cuentan con el esquema completo de vacunación tienen menos probabilidad de contagiarse con el virus SARS-CoV-2 o de transmitirlo a otros que las personas que no se han vacunado. La evidencia actual muestra que las personas que cuentan con el esquema completo de vacunación tienen menos probabilidad de contagiarse con el virus SARS-CoV-2 o de transmitirlo a otros que las personas que no se han vacunado. Se está analizando actualmente. 

 

Las tres vacunas contra la COVID-19 han mostrado que son altamente efectivas en la fase 3 de los ensayos clínicos en diversas poblaciones de adultos. 

Compartir la toma de decisiones es la mejor opción cuando se orienta a los pacientes con respecto a qué vacuna administrarse si hay opciones disponibles.

A: Las pruebas de anticuerpos de la COVID-19 analizan la presencia de anticuerpos producidos en respuesta a una infección previa o a la vacunación. Estos son un indicador de los esfuerzos del cuerpo para pelear contra el virus SARS-CoV-2. Ninguna de las  pruebas de anticuerpos autorizadas del virus SARS-CoV-2  han sido confirmadas para evaluar la inmunidad específica o la protección contra la infección SARS-CoV-2.

Las pruebas de anticuerpos NO son recomendadas para evaluar:

  • La inmunidad a la COVID-19 posterior a la vacunación contra la COVID-19.
  • La vacunación requerida en una persona que aún no se ha inmunizado.

Hay varios factores a considerar cuando se interpreta la prueba de anticuerpos para la infección del virus SARS-CoV-2:

  • Los científicos aún no han establecido una correlación serológica de protección, que es el umbral cuantificable por encima del cual una persona se encuentra protegida contra la infección por el virus SARS-CoV-2. Esto dificulta la interpretación de cómo los resultados del laboratorio traducen la protección clínica.
  • Las pruebas de anticuerpos no evalúan la respuesta inmunológica celular, que también juega un papel en la protección mediada de la vacuna.
  • Las vacunas desencadenan anticuerpos directamente hacia las proteínas virales específicas. Las vacunas permitidas contra la COVID-19 inducen anticuerpos a la proteína Spike pero no a la proteína nucleocápsida, la cual es probablemente detectada únicamente después de una infección natural por el virus SARS-CoV-2. Por lo tanto, las personas vacunadas contra la COVID-19 que no han sufrido una infección natural previa, obtendrán resultados de anticuerpos negativos si dicha prueba está diseñada para detectar la proteína nucleocápsida.

Las pruebas de anticuerpos tienen diferentes niveles de sensibilidad (por ejemplo, la tasa de positividad real o la habilidad para identificar personas con anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2) y la especificidad (por ejemplo, la tasa de negatividad real o la habilidad para identificar a aquellos sin anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2).

  1.   En general, un paciente es considerado completamente vacunado después o a partir de las 2 semanas de haber recibido la serie de 2 dosis de vacunas ARNm contra la COVID-19 o después o a partir de las 2 semanas después de haber recibido la dosis única de la vacuna Janssen contra la COVID-19. 

Personas inmunocomprometidas

ElCDC recomienda una tercer dosis de la vacuna ARNm contra la COVID-19 a las personas que tienen un sistema inmunológico mediana o severamente comprometido. Esta recomendación es para las personas inmunocomprometidas que originalmente recibieron dos vacunas ARNm contra la COVID-19, pero no para aquellas que recibieron la vacuna Johnson & Johnson contra la COVID-19. Los CDC recomiendan la administración de una tercer dosis por lo menos después de cuatro semanas posteriores a la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech o de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna.

Las recomendaciones de los CDC son para aquellos quienes:

  • Han estado recibiendo activamente tratamiento contra el cáncer, tumores o cánceres de la sangre.
  • Han recibido un trasplante de órgano o están tomando medicamentos que inhiben el sistema inmunológico.
  • Han recibido un trasplante de células madre dentro de un periodo de dos años o están tomando medicamentos que inhiben el sistema inmunológico.
  • Padecen inmunodeficiencia primaria moderada o severa (tales como los síndromes DiGeorge y Wiskott-Aldrich).
  • Padecen una infección no tratada o avanzada de VIH.
  • Están bajo tratamiento activo con una dosis alta de corticoesteroides (por ejemplo, más de 20 mg de prednisona o su equivalente al día), agentes alcalinos, antimetabolitos, medicamentos inmunosupresores relacionados con tranplantes, agentes quimoterapeúticos para el tratamiento del cáncer clasificados como seriamente inmunosupresores, bloqueadores de necrosis tumoral (TNF) y otros agentes biológicos que son inmunosupresores o inmunomoduladores.

Los CDC recomiendan a las personas consultar con su proveedor de la salud sobre su condición médica y si una dosis adicional sería apropiada para ellos. 

Personas sanas

Para las personas sanas, debido a la variante delta, los CDC están preparados para ofrecer vacunas de refuerzo para todos los estadounidenses comenzando la semana del 20 de septiembre y comenzando 8 meses después de la segunda dosis de la aplicación de una vacuna ARNm.  Las recomendaciones para las vacunas de refuerzo de la vacuna Johnson & Johnson estarán disponibles próximamente.

A: Los CDC no consideran el asma o los corticoesteroides inhalados para el asma un conductor hacia un estado de inmunosupresión. No hay información que sugiera que los biofármacos y/o los corticoides inhalados tengan algún efecto (bueno o malo) en respuesta a la vacuna contra la COVID incluida una inyección de refuerzo.  Únicamente los pacientes con una dosis diaria de corticoesteroides de 20 mg o más son considerados inmunocomprometidos por los CDC.

A: La inmunidad colectiva es un término utilizado para describir cuando un número suficiente de personas están protegidas, ya sea por una infección previa o por la vacunación, de manera que es poco probable que un virus o una bacteria puedan propagarse y causar una enfermedad. Como resultado, todas las personas de una comunidad se encuentran protegidas aunque algunas personas no tengan inmunidad propia. El porcentaje de personas que necesitan protección para alcanzar la inmunidad colectiva varía según la enfermedad. Los expertos estiman que por lo menos el 70 % de la población necesitaría tener inmunidad, ya sea por medio de una infección o de la vacunación, para así lograr alcanzar la inmunidad colectiva contra la COVID-19.  La aparición de variantes con una tasa mayor de transmisión hará que el porcentaje de la población que necesita tener inmunidad aumente.

A: Sí, es muy importante recibir la vacuna contra la influenza, particularmente porque la influenza puede provocar síntomas similares a los de la COVID-19. Reducir la cantidad de personas que contraen influenza grave y requieren hospitalización también ayudará a garantizar que el sistema de atención médica, los hospitales y las unidades de cuidados intensivos no se vean sobrepasados en caso de un aumento de casos por COVID-19 durante la temporada de gripe. De acuerdo con los CDC, las vacunas contra la COVID-19 y otras vacunas pueden ser ahora administradas sin tomar en cuenta los intervalos de tiempo. Esto incluye la administración simultánea de la vacuna contra la COVID-19 y otras vacunas el mismo día, así como su coadministración dentro de un intervalo de 14 días.

A:  El ACAAI recomienda firmemente que todas las personas de 12 años en adelante se vacunen contra la COVID-19 lo más pronto posible.

El Colegio reconoce que las vacunas contra la COVID-19 son seguras y eficaces para prevenir una enfermedad por COVID-19, especialmente enfermedades graves, hospitalizaciones y la muerte.  Y que las vacunas contra la COVID-19 reducen el riesgo de que las personas propaguen el virus SARS CoV 2. La eficacia de las vacunas claramente supera cualquier riesgo asociado con la administración de las vacunas.

Vacunarse y sus contraindicaciones

ASegún los CDC, las personas que han tenido una reacción alérgica inmediata, aunque no haya sido grave, a alguna vacuna o a la terapia inyectable (es decir, terapias o vacunas intramusculares, intravenosas o subcutáneas [excepto inmunoterapias subcutáneas para alergias, como “vacunas contra alergias”] no relacionadas con un componente de las vacunas ARNm contra la COVID-19 o polisorbato), deben consultar con su médico para determinar si deberían recibir una vacuna contra la COVID-19. Los CDC indican que esta es una medida precautoria y no una contraindicación.

De acuerdo con los CDC, las vacunas contra la COVID-19 y otras vacunas ahora pueden administrarse sin tomar en cuenta los intervalos de tiempo. Esto incluye la administración simultánea de la vacuna contra la COVID-19 y otras vacunas el mismo día, así como su coadministración dentro de los 14 días. Luego de los informes de una pequeña cantidad de pacientes que sufrieron anafilaxia después de recibir una vacuna de ARNm contra la COVID-19, los CDC publicaron pautas relacionadas con las vacunas contra la COVID-19 y las reacciones alérgicas graves. El ACAAI también ha publicado una guía sobre el riesgo de reacciones alérgicas a las vacunas de ARNm contra la COVID-19.

Los pacientes que sufren una reacción alérgica grave o inmediata (menos de 4 horas) después de la primera dosis de la vacuna de ARNm contra la COVID-19 no deben recibir una segunda dosis.

No se deberán aplicar las vacunas de ARNm contra la COVID-19 a las personas que tengan antecedentes conocidos de reacciones alérgicas graves a cualquier componente de la vacuna. A pesar de que no se ha identificado el componente específico de las vacunas que produce la anafilaxia, el polietilenglicol (PEG, por sus siglas en inglés) es uno de los excipientes de estas vacunas y es conocido por producir anafilaxia. La vacuna de Johnson & Johnson no debe administrarse a nadie que haya tenido una reacción alérgica inmediata a los ingredientes de la vacuna (como un polisorbato).

Los pacientes que han tenido COVID-19 y recibieron anticuerpos monoclonales o suero convaleciente para curar la COVID-19 deben esperar 90 días antes de vacunarse.

A: Los CDC recomiendan que los pacientes lo consulten con sus médicos. Después de analizar un historial detallado, los alergistas debatirán sobre los riesgos y beneficios con su paciente y, si el paciente no presenta contraindicaciones para la vacuna de Jhonson & Jhonson, pueden recomendarle que utilice dicha vacuna como refuerzo; sin embargo, actualmente no se cuenta con información sobre la efectividad o la seguridad sobre utilizar la vacuna de Jhonson & Jhonson de esta manera.

A: Las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer y Moderna requieren de dos dosis. La vacuna de Jhonson & Jhonson requiere una sola dosis.

A: La dosificación de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer puede programarse para su administración hasta 21 días después de la primera dosis (con un periodo de gracia de 4 días). La dosificación de la vacuna de Moderna puede programarse para su administración hasta 28 días después de la primera dosis. Si no es posible respetar el intervalo recomendado, la segunda dosis de las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech y Moderna puede programarse para su administración hasta 6 semanas (42 días) después de haber recibido la primera dosis”.

A: La eficacia de una sola dosis de las vacunas autorizadas es mucho más baja que si el paciente recibe las 2 inyecciones recomendadas. Se calcula que la protección que ofrece una sola dosis de la vacuna es del 50 %, y la segunda dosis la aumenta en más del 90 %.

A: De ser posible, sí. Los CDC afirman que se debe hacer todo lo posible para determinar qué producto de vacunación se recibió durante la primera dosis, con el fin de asegurar la culminación de la serie de vacunas con el mismo producto. Los CDC también señalan que en situaciones excepcionales en las que no se pueda determinar el producto de vacunación durante la primera dosis o este ya no se encuentre disponible, se puede administrar cualquier vacuna ARNm contra la COVID-19 disponible con un intervalo mínimo de 28 días entre las dosis para completar la serie de vacunación de ARNm contra la COVID-19. Si dos dosis de diferentes vacunas de ARNm contra la COVID-19 son administradas, no se recomienda administrar dosis adicionales de ninguno de los productos.

A: Sí, de acuerdo con los CDC, la vacunación contra la COVID-19 debe ofrecerse a pesar de que una persona ya haya contraído una infección de COVID-19. No es necesaria una prueba de anticuerpos antes de la vacunación. La evidencia indica que una reinfección por el virus que causa la COVID-19 es poco común dentro de los 90 días posteriores a la infección inicial. Sin embargo, los expertos no saben cuánto dura esta protección y el riesgo de una enfermedad y muerte por COVID-19 supera por mucho cualquiera de los beneficios de la inmunidad natural. También parece que la vacunación ofrece más protección y reduce la transmisión de la COVID-19 de mejor manera que la inmunidad causada por haber tenido COVID-19 (inmunidad natural). Sin embargo, cualquier persona que esté infectada actualmente con COVID-19 debe esperar a vacunarse después de que la enfermedad haya sido superada y después de haber cumplido con los criterios para salir del aislamiento.

Si usted recibió tratamiento contra la COVID-19 con anticuerpos monoclonales o plasma convaleciente, debe esperar 90 días antes de recibir la vacuna contra la COVID-19.

A: Las vacunas contra la COVID-19 no influyen en los resultados de las pruebas PCR o de antígenos para la enfermedad. Las vacunas producen anticuerpos contra SARS-CoV-2, los cuales son dirigidos hacia la proteína spike. Algunas pruebas serológicas disponibles analizan este anticuerpo; otras no. Los fabricantes de las pruebas de anticuerpos deberían poder proporcionar esta información y generalmente se incluyen en prospecto.

A: El momento de recibir la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19 es multifactorial y depende de los medicamentos utilizados para curar la infección por COVID-19. Esta decisión debe tomarse utilizando modelo de toma de decisiones en conjunto con un proveedor de la salud.

De acuerdo con los CDC, antes de recibir una vacuna ANRm contra la COVID-19, esta no debe afectar las decisiones del tratamiento, incluidas aquellas de uso de terapia de anticuerpos monoclonales, plasma convaleciente, tratamiento antiviral o administración de corticoesteriodes.

Actualmente no hay información sobre la seguridad y eficacia de las vacunas ANRm contra la COVID-19 en personas que han recibido anticuerpos monoclonales o plasma convaleciente como parte del tratamiento contra la COVID-19. Teniendo en cuenta la vida media estimada de esas terapias así como las evidencias que sugieren que una reinfección es poco común en los 90 días posteriores a la infección inicial, la vacunación debe ser pospuesta por lo menos 90 días, como medida preventiva hasta que se encuentre disponible la información adicional, para evitar una posible interferencia de la terapia de anticuerpos con las respuestas inmunológicas inducidas por la vacuna. Esta recomendación se aplica a las personas que reciben una terapia pasiva de anticuerpos antes de recibir cualquiera de las dosis. También es para las personas que reciben terapia pasiva de anticuerpos después de la primer dosis, pero antes de la segunda, en cualquier caso, la segunda dosis debe ser aplazada por lo menos 90 días posteriores a la recepción de dicha terapia.

Si no se administró ninguna terapia de anticuerpos monoclonales, entonces una dosis de refuerzo puede ser administrada después de la recuperación de la COVID-19 y el periodo de aislamiento haya finalizado.

A: Haber recibido inyecciones de rellenos dérmicos no es una contraindicación para la administración de la vacuna de ARNm. Las personas que han recibido rellenos dérmicos podrían presentar hinchazón en el lugar del relleno inyectado o cerca de este tras la administración de una dosis de la vacuna de ARNm contra la COVID-19. El síntoma es temporal y curable, y se ha observado con otras vacunas.

A: Las vacunas contra la COVID-19 se puede administrar a las personas que padecen enfermedades médicas subyacentes y que no tengan contraindicaciones para vacunarse. De hecho, los ensayos clínicos demostraron perfiles similares en cuanto a su seguridad y eficacia en personas con algunas enfermedades médicas subyacentes, incluidas aquellas que los colocan en un riesgo severo por COVID-19. Los riesgos y los beneficios deben ser consultados con el paciente individualmente dependiendo de la enfermedad subyacente.

Los pacientes con antecedentes de haber desarrollado el síndrome de Guillain-Barré dentro de las seis semanas de haberse vacunado, deben evitar administrarse la misma vacuna. El síndrome de Guillain-Barré (GBS, por sus siglas en inglés) no es una contraindicación o precaución para no recibir la vacuna contra la COVID-19. La parálisis de Bell no es una contraindicación para recibir la vacuna.

A: La revacunación no se recomienda actualmente después de que las habilidades del sistema inmunológico se han recuperado en personas que recibieron la vacuna contra la COVID-19 durante la quimioterapia o el tratamiento con otros medicamentos inmunosupresores.

A: La protección que una persona gana después de haber tenido una infección (llamada inmunidad natural), varía dependiendo de la enfermedad, y varía de persona a persona. Puesto que este es un virus nuevo, no sabemos cuánto puede durar la inmunidad natural, pero varía entre las personas. Algunas de las evidencias sugieren que la inmunidad natural puede durar por lo menos entre 6 y 8 meses y, probablemente, hasta un año. Han existido casos en donde los individuos se han infectado dos veces, pero en su mayoría la segunda enfermedad fue moderada o no presentó ningún síntoma. Esto es lo que esperaríamos con una respuesta inmunológica que proteja contra la enfermedad, pero no contra la infección. 

La vacunación después de la recuperación de una infección por COVID-19 genera hasta 50 veces más inmunidad que la infección natural, entonces es importante vacunarse, incluso si usted ya ha tenido la infección. 

Todavía no sabemos cuánto tiempo durará la protección tras la vacunación en personas que no han sido infectadas, pero la evidencia inicial sugiere que dura por lo menos seis semanas en la mayoría de las personas. Es posible que no tenga la misma duración de beneficios en ciertos grupos de población, tales como los adultos mayores u otras personas con el sistema inmunológico deteriorado. Las inyecciones de refuerzo son recomendadas para las personas que se encuentran inmunocomprometidas en este momento y pronto serán aprobadas para todas las personas vacunadas con ARNm.  Continúa siendo de suma importancia monitorear la protección de los diferentes grupos de personas a largo plazo.

A: Todos deben cubrir su boca y nariz con una mascarilla cuando se encuentren alrededor de otras personas (a excepción de los menores de 2 años de edad o que tengan condiciones médicas que les prohíban ponerse una mascarilla); evitar el contacto cercano con personas que están enfermas, mantenerse a seis pies de distancia de las personas; evitar masas y lavar sus manos frecuentemente. Puede obtener más información sobre esta y otras medidas que puede tomar para protegerse a usted y otras personas de la COVID-19.

A: No tiene costo. Las inyecciones son gratuitas para todos, incluso si usted no tiene seguro de salud. El gobierno federal está cubriendo el costo.

Después de la vacunación

A: De acuerdo con los CDC, para maximizar la protección de la variante Delta y prevenir un posible contagio a otras personas, debe portar una mascarilla en público y si se encuentra en un área de riesgo considerable o de alta transmisión sin importar el estatus de vacunación.  Por favor tenga en cuenta que estas recomendaciones de los CDC no están dirigidos a los centros de salud incluidos los consultorios médicos y hospitales; las estaciones de transporte como aeropuertos y estaciones del tren; centros penitenciarios y albergues para los desamparados. Las mascarillas siempre deben de portarse en estas circunstancias.

Puede encontrar más información en CDC: Cuando haya completado su esquema de vacunación y CDC: Recomendaciones provisionales de Salud Pública para las personas con el esquema completo de vacunación.

Seguridad

A: Los efectos secundarios han sido similares a otras vacunas de rutina: dolor en el brazo, enrojecimiento en el área donde se administró la vacuna, fatiga, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular y en las articulaciones. Los efectos secundarios son temporales y en su mayoría leves o moderados. Los efectos secundarios pueden empeorar después de la administración de la segunda dosis en algunas personas.

Entre los 22,000 pacientes que recibieron la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech como parte de los ensayos clínicos de la fase 3, no se reportaron reacciones alérgicas importantes y no hubo evidencia de un riesgo de reacciones alérgicas a la vacuna. De la misma manera, dentro de los 15,000 pacientes en la fase 3 del ensayo de la vacuna contra la COVID-19 de Moderna, no se informaron reacciones alérgicas importantes. Después de que comenzó el uso de las vacunas en la población en general, se observaron reacciones alérgicas severas. Todas las reacciones son monitoreadas detenidamente, y los CDC ahora estiman que la tasa de anafilaxia es de aproximadamente 2 a 5 por cada 1,000,000 de dosis de la vacuna contra la COVID-19 en los EE.UU., comparado con 1 por cada 1,000,000, el cual es el índice de anafilaxia asociado a otras vacunas. Actualmente ninguna de las vacunas disponibles tiene una opción prioritaria en los pacientes con antecedentes de reacciones alérgicas severas. El Instituto Nacional de Salud está iniciando un estudio para comprender mejor estas reacciones alérgicas, y la FDA y los CDC se encuentran monitoreando detenidamente.

Debido a los reportes a las reacciones anafilácticas en las personas vacunadas aparte de los ensayos clínicos, los CDC han sugerido las siguientes indicaciones adicionales:

  • Una reacción alérgica a cualquier vacuna o terapia inyectable (intramuscular, intravenosa o subcutánea) es una medida preventiva de la vacunación en este momento y los pacientes deben consultar los riesgos y beneficios con un alergista/inmunólogo.
  • Los proveedores de vacunas deben observar a los pacientes después de la vacunación para supervisar la incidencia de las reacciones adversas inmediatas. A cualquier persona con antecedentes de anafilaxia se le aconseja esperar 30 minutos y el resto debe esperar 15 minutos por lo menos.

Un estudio reciente mostró que 189 pacientes que tuvieron una reacción alérgica inmediata a la vacuna ARNm (32 o 17 % con anafilaxia), todos los 159 pacientes que recibieron la segunda dosis, toleraron la vacuna.  Los lugares en donde se administran las vacunas deben tener personal de la salud capacitado y calificado para reconocer la anafilaxia y contar con los medicamentos y suministros necesarios para evaluar y manejar una reacción alérgica.

A: Los CDC y el FDA invitan al público en general a informar los posibles efectos secundarios (llamados eventos adversos) al sistema de notificación de reacciones adversas a las vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés). Este sistema nacional recolecta la información en búsqueda de eventos adversos que son inesperados, que aparentan suceder más de lo esperado o que tienen patrones inusuales de incidencia. Se les solicita a los proveedores del cuidado de la salud que informen ciertos eventos adversos a VAERS después de la administración de las vacunas. Los proveedores de la salud también tienen que cumplir con los requisitos de informes de seguridad de acuerdo con las condiciones de uso autorizado de la FDA durante la vigencia de la autorización de su uso de emergencia; estos requerimientos son publicados en el sitio web de la FDA.

Los CDC también están implementando una nueva herramienta basada en teléfonos inteligentes llamado “v-safe” para controlar la salud de las personas después de que reciban una vacuna contra la COVID-19. Cuando reciba su vacuna, usted debe también recibir una hoja con información sobre “v-safe” indicándole cómo se puede registrar. Si usted se registra, va a recibir mensajes de texto regularmente, dirigiéndolo a encuestas donde puede informar cualquier problema o reacción adversa que tenga después de haber recibido la vacuna contra la COVID-19. El ACAAI recomienda que los pacientes elijan registrarse en el programa “v-safe” para ayudar a todos a comprender cualquier posible efecto secundario de la vacuna.

A: La FDA otorgó aprobación total a la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer/BioNTech para personas de 16 años en adelante. Para recibir dicha aprobación, la vacuna tuvo que cumplir con los estándares de seguridad, efectividad y calidad de producción de la FDA. Moderna completó su entrega para aprobación total en agosto de 2021 y se encuentra pendiente de su aprobación por parte de la FDA.

El seguimiento de seguridad para las vacunas contra la COVID-19 es esencialmente el mismo para todos los ensayos de las vacunas: dos años de seguimiento en los ensayos de la fase 3. Dada la importancia de la vacuna para terminar con la pandemia actual, ambas vacunas contra la COVID-19 ARNm fueron autorizadas para su uso de emergencia por la FDA, y el seguimiento de los ensayos está en curso.

Aun no se conoce el perfil de seguridad a largo plazo de estas vacunas. Es alentador que los efectos secundarios a largo plazo de las vacunas son bastante raros y las reacciones severas ocurren normalmente dentro de los primeros días posteriores a su administración. A pesar de que esta es la primera vez que una vacuna ARNm es utilizada en la población en general, ya han sido utilizadas en ensayos contra la rabia, la influenza, el citomegalovirus y el virus del Zika y no se mostraron problemas de seguridad significativos.

A: Los CDC recomiendan la vacunación contra la COVID-19 en personas de 12 años en adelante incluidas las mujeres embarazadas, en lactancia, intentando quedar embarazadas actualmente o que quieran quedar embarazadas en el futuro. Las mujeres embarazadas y las recién embarazadas son más propensas a enfermarse gravemente de COVID-19 comparadas con mujeres que no están embarazadas.

A: Una de las razones para llevar a cabo los ensayos de vacunación en niños es para asegurarse de que no hay ningún efecto secundario específico de tipo pediátrico. También hay casos de síndrome inflamatorio multisistémico (MIS, por sus siglas en inglés) en adultos jóvenes, por lo tanto la vacunación en curso en ellos, nos permite conocer si esta complicación ocurre en personas vacunadas. Desafortunadamente, no hay un marcador biológico para predecir una respuesta inmunológica que derive en MIS-C. También es posible que la protección contra la COVID-19 por medio de la vacunación proteja sus efectos secundarios a largo plazo incluido el MIS-C.

A: No hay información que indique un grado mayor de debilitación del sistema inmunológico por los corticoesteroides inhalados que se utilizan para el asma. Es importante que su asma se encuentre controlado. No existe una contraindicación para recibir la vacuna contra la COVID-19 mientras se utilizan los corticoesteroides inhalados.

A: No hay información que sugiera un grado mayor de debilitación del sistema inmunológico debido a los corticoesteroides intranasales que se utilizan para la rinitis alérgica, por lo tanto no hay una contraindicación para recibir la vacuna contra la COVID-19 mientras se utilizan los corticoesteroides inhalados.

A: No existe una contraindicación para recibir la vacuna contra la COVID-19 mientras se toman corticoesteroides orales. En la actualidad se desconoce si el uso regular de corticoesteriodes orales reducirá la efectividad de la vacuna contra la COVID-19, ya que existe la posibilidad de que se reduzcan las respuestas inmunológicas a la vacuna. Mucho depende de la dosis diaria y por cuanto tiempo el paciente ha estado utilizando corticoesteriodes regularmente. Una dosis baja en días alternados en preparaciones de acción corta tales como la prednisona, probablemente depriman mínimamente, si es que sucede, al sistema inmunológico. También existe información de seguridad limitada con respecto a la vacuna contra la COVID-19 en pacientes que toman corticoesteriodes orales de manera regular en este momento.

A: No hay información sobre los efectos de los corticoesteroides sistémicos y sobre la respuesta inmunológica a las vacunas contra la COVID-19. Se desconoce el tiempo óptimo para la administración de la vacuna contra la COVID-19 después del uso de corticoesteroides. Las vacunas ARNm como las vacunas contra la COVID-19 no representan un peligro para las personas inmunocomprometidas y generalmente deben ser administradas tal y como se recomiendan a las personas en buen estado de salud.

A: El ACAII recomienda que la vacuna contra la COVID-19 y el biofármaco no se administren el mismo día, ya que si hubiese una reacción posterior a una segunda inyección (vacuna o biofármaco) dada, sería difícil decidir cuál de los dos fue el agente incitante. Se sugiere separar estas inyecciones por un mínimo de 24 horas. No hay razón para parar el biofármaco hasta que el paciente complete su curso de vacunas contra la COVID-19.

A: El ACAII recomienda que la vacuna contra la COVID-19 y el tratamiento de inmunoterapia con alérgenos (AIT, por sus siglas en inglés) no se administren el mismo día, ya que si hubiese una reacción posterior a la segunda inyección (vacuna o AIT) dada, sería difícil decidir cuál de los dos fue el agente incitante. Se sugiere separar estas inyecciones por un mínimo de 24 horas. No hay motivo por el cual se detenga el AIT hasta que el paciente complete el curso de vacunas contra la COVID-19.

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